La historia de Don Memo empieza en casa, acompañando a la abuela de uno de nuestros fundadores y buscando una forma concreta de ayudarla a mantenerse activa, concentrada y conectada con su día a día

A partir de una consulta con su neurólogo, entendimos algo clave: la mente necesita estímulo constante, necesita actividad y necesita ejercitarse con regularidad para sostener habilidades como la memoria, la atención y la concentración.
Con esa recomendación comenzó la búsqueda de un material que realmente pudiera acompañarla en su rutina, algo que no solo entretenga, sino que también motive a seguir, a sostener el hábito y a avanzar sin frustración.
Frente a opciones limitadas o poco dinámicas, decidimos desarrollar una propuesta propia junto a profesionales de distintas áreas, combinando ejercicios variados que trabajan diferentes habilidades y permiten mantener el interés a lo largo del tiempo.
Así nacieron los primeros tomos de Don Memo, pensados para ser usados todos los días, con una experiencia accesible, clara y sostenida.
Hoy, más de 30.000 personas en todo el país incorporaron Don Memo a su rutina diaria, transformando un momento cotidiano en un espacio de actividad, concentración y continuidad, con el mismo objetivo con el que empezó todo: mantenerse activos y seguir en movimiento.
